2 may. 2007

Una Renuncia.



Acaso hayan sido mis manos
los puñales que abrieron
a la noche y sus tendones
esta lóbrega sedición de nervios.

O tal vez
el improperio de los vástagos
que apremian el horizonte,
desde el adarve lanzado,
avieso hendió el aire
en busca del costado imbele...
pupila lejana,
más allá del hombre.

Mas qué importa ya
si han sido mis palmas
o el veneno que corrompe todo horizonte...
Qué importa,
ahora que se han tornado
lucífugas las razones...

Abatido,
por tan promiscuas y necias soledades.
Exánime,
bajo el yugo del silencio cómplice,
sin dilaciones me entrego
a la pira del ensueño
como al último ensayo
de la muerte.


Ilustraciones: Laura Hoppe
Texto: Diego L. Monachelli
Del libro de ilustraciones poetizadas
“Diez cosas que pueden hallarse detrás de una puerta”

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