“Ningún árbol me es ajeno y de todos tengo el habla. Donde uno more yo tengo patria.”
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Desperté de un sueño donde no había palabras, sólo una piedra llorando.
Me recosté sobre la tierra a beber su gracia, labio, lengua, sal su marea abriendo mi rostro y sus ventanas.
Ciego de luz busqué la distancia y pronto fui cayendo, gota sonriente, manantial de tiempo, lluvia -y ella- el rostro posible de tus palabras.
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“¿Qué podría agregar al decirte que el mundo se reduce a tres nombres y un verbo, acaso dos?
Se acerca y todo reluce.
Me tiemblan los hastíos y siento el brío de algo incomprensible.
Creo entender porqué la marea de ideas me trae recuerdos musicales, por que la música ahonda los cielos, tiene la intensidad caprichosa que tienen las cosas que no ostentan nombre y por eso ellas son lo que cada uno sea capaz de imaginar. Acaso las palabras sean un muro. Intentar el hallazgo del adjetivo sería la arrogancia total, al menos de mi parte. Tantas adjetivaciones sublimes he hallado... y a pesar de eso, me sacia pero no me basta.
Quizás por eso buscamos en las palabras lo que nos está vedado en la vida...
Quizás por eso las artes. Pero ¿quién soy yo para meter un dedo sobre esos destinos? Yo, viejo enclaustrado, renegando de lo que me dota de vida, al menos de aquello que aún está al alcance de la mano.
Ay, Ulises, que fortuna tu silencio - pienso a veces - y me río de mí mismo. Qué insolente artificio, que estéril arrogancia... y otra vez las palabras, imperfectas ellas o torpe mi destreza, nos engañan. ¿Quién? ¿Tu nombre y lo que hay detrás o mi casi infantil intervención sobre esta página?
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Me nace la risa desde la futilidad de esta certeza... Mi caro amigo, en tus manos queda la soberbia de ponerle nombre y un sentido a esta entrega beligerante... esta fatalidad.”
Del libro “Helmut Brodovsky. Cartas a Ulises”
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Hasta el reencuentro y buena vida.
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Fotografía - Texto: Diego L. Monachelli
Banda de sonido del cortometraje “Pasión de los amantes” del realizador Gabriel Piquet.
Ingrid Bulthe - Oboe Diego Alonso - Oboe Karina Katz - Clarinete Elizabeth Gautin - Fagot Luís Encina – Bajo Diego L. Monachelli - Guitarras
Me esfuerzo y revuelvo en cada intersticio, en cada rincón, bajo las sábanas y los pisos. Tras las cortinas y la carne. Detrás de las ventanas, las puertas y las espaldas. Recorro todas las huellas y todas las veredas. Los rostros, las amplias avenidas y los raquíticos caminitos de tierra. Me sumerjo en todos los charcos, en las alcantarillas basurales, en los pañuelos lagrimales, en las entrepiernas marítimas y en las pluviales. En las botellas de whisky y en las de mensajes, en los vasos de gin y en los jeans de los tendales. Me encierro en los aromas cáusticos y en las cáusticas viseras ambulantes, bajo las sombras agonizantes y las agnósticas y las hegemónicas, en los baños públicos y en púbicos baños...
Pero, es inútil, hay días en que las palabras y el amor
se esconden tan bien que por más que
me esfuerzo y revuelvo en cada intersticio, en cada rincón, bajo las sábanas y los pisos...
Fotografía - Texto: Diego L. Monachelli
Tema: La palabra.
Una palabra me quema la sien, agita mi sangre y golpea, furiosa, mis dedos adormecidos.
¿Quién eres tú que te atreves a perturbar mi silencio?
¿Qué extraño conjuro te ha traído desde lo más oscuro del abismo?
Acaso, ¿debo parirte como una virgen inmaculada?
Acaso, ¿debo dejarte atravesar mi piel?
¿Quién eres tú que te atreves a perturbar mi silencio?
Voces: Paola Di Santo Violines y Viola: Juan Pablo Gez Carballo. Flauta Traversa: Clara Salomón Guitarra, letra y música: Diego L. Monachelli.