3 dic 2008

Nuevo Libro. Asesinos de Parto – XLVIII.


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El frío que hiere al mundo
silba en el gesto ausente de tu sonrisa
una canción que nadie escucha.

Un gesto amarillo en la placida orilla
de tu carne tendida entre las sombras.

La lluvia que abrió tu vientre
es la sed en la que se hunde mi rostro
y te nombra.

Una mano hiende el aire, cuchillo
que abre los ojos
en la espalda de la noche

Ya no volveremos a ser
lo que nuestras bocas
reclaman en el nombre.

Fotografía - Texto: Diego L. Monachelli

Nuevo Libro. Asesinos de Parto – XLI.



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Un pulso, demiurgo de espanto.
Una contracción en el vientre
del universo.

Libertad.

Insolente gesto.

¡Es tan frágil este barro!

Fotografía - Texto: Diego L. Monachelli

Nuevo Libro. Asesinos de Parto – XXI.


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Asesinar la canción
o padecer su ignominia
con la estéril gracia
de los mansos.

Fotografía - Texto: Diego L. Monachelli

4 nov 2008

Si fallamos.


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Si fallamos al asesinar a Dios
y hoy lleva otros nombres…
No podemos, ni debemos fallar,
en lo imperioso:

Asesinar al público.



La enajenación es el sostén del público.

El arte se sustenta por si solo,
la bestia que lo devora
sucumbe ante el vacío.



Buscamos la palabra
entre las ruinas del sueño y la mañana.

Insomnio sin gracia.
Dormir sin sueño.
Despertar sin ganas.

Hambre de diversión
saciado en la decadencia.

Resinificar lo cotidiano
o abandonar la vida.

Fotografía - Texto: Diego L. Monachelli

A nuestras huellas.


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Le han crecido clavos
A nuestras huellas

Enjaular peces
Vomitar mañanas
Exonerar nocturnidades
Y desvelos
Eyacular pacientemente
Soledades.

¡La muerte juega en el jardín de un sueño
que aun no ha sido soñado!


Fotografía - Texto: Diego L. Monachelli

Muros.


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¡Las certezas de han vuelto muros!

Como si el sueño se desgastara,
Como si se degradara a cada vigília,
En cada segar el mundo
Y a pesar de esto, se reconstruyera, más tangible,
En otra orilla lejana y solitaria,
Más adentro, un adentro inagotable
Y sereno que se abre mansamente a su paso,
Paso que babea frágiles luminiscencias,
Estertores de lo que será, de lo que está siendo ya…
Se abren las fauces del dudar…

¡Las certezas de han vuelto muros!


Fotografía - Texto: Diego L. Monachelli

Verbos imposibles.


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¡Buscamos la tierra de los verbos imposibles!


Fotografía - Texto: Diego L. Monachelli