5 oct. 2008

A dos suspiros de mis manos.


_____________________________________________________


La silenciosa violencia
de los días.
La monótona oscuridad
de dormir.
El miserable despertar
y transcurrir.

A dos suspiros de mis manos
algo me nombra en susurros.
Presentir beligerante
que ensancha su raíz en mis entrañas.


Fotografía - Texto: Diego L. Monachelli

Asesinar el futuro.


_____________________________________________________

Subestimar al prójimo
es asesinar el futuro


Fotografía - Texto: Diego L. Monachelli

Insolentes nuestras manos.


_____________________________________________________

Lo cotidiano nos consume
la pasión que nos quedaba
ya no hay fuentes de donde beber
ni sed que nos interesa saciar.

Las horas traman muros
aprisionando las sombras
que fuimos, sondando el sueño,
y ante el mundo se vuelven insolentes nuestras manos.

Nos urge un hambre que no nos pertenece
y velan nuestras entrañas
con rumor de cuervos.

Nada hay de lo que fuimos,
nada fuimos de lo que deseamos ser.

Nos urge un hambre de pertenencia
y velan los cuervos
ante nuestras entrañas y su rumor.

Tramado como sombras o muros,
lo que fuimos nos aprisiona
y ante el sueño se vuelven insolente
el mundo y nuestras manos.


Fotografía - Texto: Diego L. Monachelli

Lo imposible.


_____________________________________________________

Volver no es un verbo,
es lo imposible.

El porvenir nos arrollará.


Fotografía - Texto: Diego L. Monachelli

Ciegas mariposas.


_____________________________________________________

Ha parido el viejo orbe
ciegas mariposas
que volaron errantes
sobre las huellas
de las sombras que supimos ser

Las ha parido
desde la flor
que sueña al sol
toda raíz

Ay
ciegas mariposas
ciegas brasas
de la madera al mañana

Ay
ciego cantar
de sombras en vuelo errante
ciegas desavenencias
interrogantes del porvenir

Ay
ciegas mariposas
bebiendo luz de la simiente

Ay
ciegas mariposas
rumbo al sol


Fotografía - Texto: Diego L. Monachelli
_____________________________________________________

El primer llanto de la vida.


_____________________________________________________


…y los estruendos, como de guerra, no nos dejaron oír
el primer llanto de la vida.

Fotografía - Texto: Diego L. Monachelli

Duerme el mundo.


_____________________________________________________

Un sueño errante y discreto.
Un susurro oscuro y beligerante.

Duerme el mundo
en la palma de lo muerto.


Fotografía - Texto: Diego L. Monachelli