21 nov. 2006

Una mitad partida por la mitad.

Céfiro protervo,
melopea que habitas mis lágrimas,
con tu mohín sedicioso
has detenido, en un segundo de la eternidad,
mi andar penígero...

Mis retinas absortas,
bajo el yugo omnímodo de tu encanto,
no han podido más
que abrasar la sangre ante tal prodigio:

Mi pretérita sombra
fagocitando el alba
sobre la tebaida ensangrentada...
Mi rostro ulterior
musitando mañanas...

y yo, consubstancial
testigo de aquel portento,
pleno en mi conciencia,
grávida bóveda en suspenso,
favila exigua de otro cielo.
Ilustraciones: Laura Hoppe
Texto: Diego L. Monachelli
del libro de ilustraciones poetizadas
“Diez cosas que pueden hallarse detrás de una puerta”

Una Trinchera.

Has sido el pábulo de esta lid,
el continente austero de una razón,
y a ti he regresado
para derramar sobre tu costado
mi beso...
sobre esta tierra,
en sus íntimos labios.

He soñado tu olvido,
demiurgo de espantos,
mas sin ti
sería vacío el mundo.

Badana incólume
que has resistido
los embates
de este mundo protervo,
su entropía y su veneno...

He regresado
a descansar mi noche,
a reconocer en tu savia mi pasado,
a hundir más mis raíces...
pues al fin me he hallado
más allá de mi nombre,
más allá de mi carne y mis huesos.
Ilustraciones: Laura Hoppe
Texto: Diego L. Monachelli
del libro de ilustraciones poetizadas
“Diez cosas que pueden hallarse detrás de una puerta”

Diamante y carbón.

Es el acíbar que paladeas
el oscuro velo que te hiela
sangre y alma...
lo que te convierte en sombra
y ni al borde de la tumba
ríes, Yago feroz...

Diamante y carbón...
Diamante y carbón...

Es el viento que te agita
el ara pálido en tu pecho,
la roja ceniza en las venas,
tus manos yertas...
ni tragas ni escupes
tu hiel...

Te asaltará una noche
la daga del ensueño.
En sus llagas
veras la sangre
y te asesinará al fin...
nuestro rumor de alas...

Diamante y carbón...
Diamante y carbón.
Fotografía - Texto: Diego L. Monachelli

20 nov. 2006

LXVIII

Es el tiempo
de la muerte al acecho.

Es el tiempo del sueño y la eternidad
tejiendo las entrañas del mundo...

y como un céfiro
lanzado al abismo
abandono el vientre
que en secreto
demora mi partida,
y herida mi pureza,
mi contorno celeste,
fluye la sangre,
marea indecente
para los que nunca han soñado
un porvenir...

Es el tiempo de la muerte,
es el tiempo del sueño
y la eternidad tejiendo
las entrañas del universo...

y en ellas, nuestra carne
que se pudre,
el deseo que nos nutre,
la libertad que nos anhela,
consubstancial materia
que dividida nos espera
detrás del mundo,
invitándonos a celebrarnos
como uno,
al fin como uno...

Que así sea.
Ilustración - Texto: Diego L. Monachelli.

9 nov. 2006

Un Paisaje Intacto.

Vencido al fin mi anhelo,
inútiles mis palabras y mis manos,
cual feble astro a la deriva,
señalado por Atropo va mi costado.

Mas la voz adusta del evo
ha desentrañado arcanos ecos,
pústulas silenciosas
de viscerales intersticios, lejanos...

y su endrina corriente
me ha impelido a regurgitar,
fibrila agónica,
los venenos de la ausencia
que enmudecían mis sienes.

Y así, al oír mi voz,
en los tizones de la noche
me reconocí entero...
llama aun enhiestaen la fragua del universo.
Ilustraciones: Laura Hoppe
Texto: Diego L. Monachelli
del libro de ilustraciones poetizadas
“Diez cosas que pueden hallarse detrás de una puerta”

4 nov. 2006

Máscara.

A las puertas de tu vientre
abro mis sueños,
destrozo mi máscara...
Ay, de estos días
de breve claridad!
Ay, de tantas sombras
por nombrar.

Fotografía - Texto: Diego L. Monachelli

1 nov. 2006

Despertar.

La mañana, palma oscura,
tendida hacia el ahora
baja de la noche
a mi pluma...
Mar tempestuoso
donde soy dos...
Uno muere,
el otro sueña
sin cesar...
Sueña sin cesar
con la pluma
que baja hacia la palma
de un ahora de luz
tendido en la mañana
como un beso al despertar.

Fotografía - Texto: Diego L. Monachelli